viernes, 14 de noviembre de 2008

La 22

El tiempo carcome, su vida, al igual que su falda que cada vez, se hace más corta.
Sueños que fueron pero que nunca se harán.
Horas y horas de placeres fingidos, que extasiaron en un amor utópico.
$10.000, $20.000 ¿Cuánto puede valer una hora, un ratico, la vida misma?… un café, un cigarrillo, el precio del olvido: nada.

Lo da sin sentir o pensar, por hambre, ansiedad,malestar o quizás olvido, y solo recibe frio.
No hay amor, solo desprecio por ella misma, por qué se siente podrida, pero del alma.
Su destino, su mundo: la esquina de la 22; su casa: el hotel de mentiras donde sus amores pierden la conciencia,
Su vida no existe, y ella es rechazada,
"Pues no es más que una putica de la 22".

Luna de Mayo

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